Consumo de cigarrillo

Un fuerte debate ha surgido en las más altas esferas de la política europea en torno a la lucha contra el tabaco. Frente a los pocos resultados de la ley antitabaco, y de los convenios marco, surgen diversas opiniones en torno a las medidas que deben ser adoptadas para reducir el consumo del tabaco entre la población, para controlar de esta manera los fuertes efectos que tiene en la salud tanto de fumadores como de las personas que se encuentran cerca a los consumidores de tabaco. Una discusión sin mayor sentido, en el que las leyes siguen siendo permisivas con las grandes compañías productoras de tabaco y cigarrillos, y se mantiene la exposición de la población a los terribles efectos de salud que causa la adicción al cigarrillo.

En la actualidad, se ha difundido una gran cantidad de información acerca de los aditivos del tabaco, compuestos de todo tipo que son agregados en la fase de producción de los cigarrillos con diferentes objetivos: mejorar el sabor, olor y color, hacerlo más agradable, e incluso mucho más adictivo. En la medida en que leyes que imponen restricciones al consumo del tabaco no han tenido el efecto esperado sobre la reducción de este hábito en varios países, la Unión Europea al fin empieza a poner sus ojos sobre los mayores responsables: los productores.

No se trata de los agricultores que cultivan y cosechan las hojas del tabaco, sino de las grandes industrias que utilizan aditivos químicos para hacer cada vez más agradable y adictivo el cigarrillo. Esta es, sin duda alguna, una de las principales causas de que la lucha contra la adicción al tabaco tenga tan pobres resultados. Gobiernos débiles, a merced de los mercados y los grandes capitales, no han sido capaces de poner serias restricciones a quienes producen los cigarrillos, una de las principales causas de varios tipos de cáncer que dejan miles de muertos en el mundo cada año.

Hoy en día quienes se oponen a fortalecer las leyes en contra de los productores de tabaco, afirman que esto podría afectar a los agricultores, cuya economía y sostenimiento depende de esta producción… ¿Creen que esto es una razón para seguir teniendo tal flexibilidad con el tabaquismo y las serias consecuencias que acarrea? ¿Estarán acaso protegiendo a los agricultores, o quizá a las grandes corporaciones? Esperamos que los gobiernos dejen de atacar a los consumidores, que no son más que víctimas de un nocivo y terrible vicio. Por lo tanto, esperamos que entiendan que deben atacar a aquellos que se lucran diariamente a costa de la salud y la muerte de miles de personas, de terribles sufrimientos y padecimientos.

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