Parque eólico para la generación de energía eléctrica

Cada día nuestras sociedades son más conscientes del enorme problema que significa la utilización de energías fósiles y combustibles como principales fuentes de generación de energía para impulsar el desarrollo industrial, el transporte, y todo tipo de actividades cotidianas y de la vida diaria. En especial, hay dos puntos fundamentales que nos impulsan a buscar energías alternativas: el calentamiento global y la escasez de estos recursos minerales fósiles.

En gran medida el hecho de comprender fenómenos tan importantes como el cambio climático han llevado al mundo a darse cuenta de que es necesario encontrar fuentes de energía que no produzcan gases de efecto invernadero como el CO2, cuya acumulación podría estar acelerando el proceso de calentamiento global y trayendo consigo fuertes consecuencias ambientales, sociales y económicas. Y, en la misma medida, que estas fuentes de energía sean renovables, pues la extracción de recursos minerales como el petróleo o el carbón no sólo generan impacto ambientales negativos, sino que además se acaban y son cada vez más escasos.

La energía eólica ha probado ser una excelente alternativa en ambos sentidos: no produce emisiones de gases de efecto invernadero, lo que permitiría reducir el impacto en el proceso de calentamiento global, al mismo tiempo que es una energía completamente renovable, sostenible y limpia: mientras exista el viento, existe una fuente de energía. Y además de todo esto, resulta ser una fuente de energía de muy bajo costo en comparación con muchas otras fuentes.

La energía eólica se produce a través de un proceso sencillo: se instala una hélice de grandes aspas en lugares altos que reciben fuertes corrientes de viento. Estas hélices giran constantemente, impulsadas por la fuerza del viento al chocar contra las mismas. Su movimiento circular impulsa un generador eléctrico en su interior que convierte esta energía cinética en energía eléctrica (realizando el proceso inverso al de un motor eléctrico), y transfiriendo dicha energía a través de cables al lugar en donde pueda ser utilizada o almacenada.

Se calcula que para el año 2020 la energía eólica podría llegar a satisfacer hasta el 12% de la demanda mundial de energía eléctrica, y para el año 2030 podría generar el 30% de dicha demanda. Hoy la generación de energía eléctrica da empleo a más de 600.000 personas, las cuales instalan un nuevo generador cada media hora. Una tercera parte de estos generadores se instalan sólamente en China.